Altas temperaturas y aplicación de productos: un factor crítico que no se puede ignorar

 

 

Con la llegada del verano y el incremento de las temperaturas, desde GECOL queremos recordar la importancia de respetar las condiciones de aplicación indicadas en las fichas técnicas de nuestros productos. En el ámbito de la construcción, la temperatura no es un factor secundario: influye directamente en el comportamiento, el rendimiento y la durabilidad de los sistemas constructivos.

Tal y como se especifica en nuestra documentación técnica, los productos GECOL deben aplicarse dentro de un rango de temperatura comprendido entre +5 °C y +35 °C, medidos sobre el soporte. Trabajar fuera de estos límites puede comprometer seriamente el resultado final.

 

¿Qué ocurre cuando se aplica en condiciones de calor extremo?

Entre las principales consecuencias de una aplicación en condiciones de calor extremo destacan:

 

Problema

Qué ocurre

Consecuencias

1. Pérdida muy rápida de agua (desecación prematura)

El soporte caliente y el sol provocan una evaporación acelerada del agua de amasado.

Menor hidratación del cemento, reducción de resistencias mecánicas, falta de cohesión superficial, aspecto pulverulento y disminución de la durabilidad.

2. Pérdida de adherencia al soporte

El soporte absorbe agua y además transmite calor al mortero recién aplicado, reduciendo el tiempo de contacto efectivo y el anclaje.

Despegues parciales o totales, baja adherencia inicial, desprendimientos de revocos, baldosas huecas o levantadas y juntas mal adheridas.

3. Retracciones y fisuración temprana

El secado diferencial entre superficie e interior genera tensiones internas muy elevadas.

Fisuras de retracción plástica, microfisuración superficial, cuarteos y pérdida de estanqueidad del revestimiento.


 

Además del impacto técnico, no debemos olvidar el componente humano. Trabajar en condiciones de altas temperaturas implica un riesgo real para la salud. La exposición prolongada al calor puede provocar deshidratación, fatiga o golpes de calor, reduciendo tanto la seguridad como la productividad en obra.

Por ello, es fundamental adoptar medidas preventivas:

  • Planificar los trabajos evitando las horas centrales del día.

  • Verificar siempre la temperatura y humedad del soporte antes de la aplicación.

  • Mantener una correcta hidratación, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En GECOL apostamos por la calidad y la seguridad en cada aplicación. Respetar las condiciones técnicas no solo garantiza el mejor rendimiento del producto, sino también la protección de las personas que lo utilizan.