Diagnóstico y preparación del soporte

En cualquier tipo de construcción, el soporte constituye un elemento muy a tener en cuenta, ya que supone la base estable sobre la cual acomodaremos posteriormente el revestimiento.

En consecuencia, es necesario analizar y tratar previamente el soporte para evitar posibles patologías.

Análisis previo

Son varios los aspectos a analizar en el soporte para conseguir que se encuentre en las condiciones más óptimas:

  • PLANEIDAD
  • En todo tipo de soportes verificar, con ayuda de una regla, los posibles defectos de planeidad, para evitar gruesos excesivos del material en una sola aplicación.

La planeidad se mide con una regla de 2 m, para lo cual no se deberán, en ningún caso, superar los 5 mm de grosor.

  • En soportes de rehabilitación, si los defectos son superficiales, se pueden regularizar con el mismo mortero de revestimiento que vayamos a aplicar posteriormente.

Si fuera necesario un mayor grosor como capa de fondeo, se pueden usar morteros tradicionales, que no sean muy resistentes, para evitar desprendimientos del soporte.

  • ABSORCIÓN / POROSIDAD
  • Sobre soportes de cemento, si el agua resbala, este se considerará no absorbente.

De modo contrario, si el agua es absorbida en menos de 1 minuto, se considerará muy absorbente.

– Sobre los soportes lisos y no absorbentes (ej. hormigón liso), se recomienda aplicar la imprimación GECOL Primer–M, a modo de puente de adherencia y facilitar de esta forma, la posterior colocación del revestimiento.

– Sobre soportes absorbentes y muy absorbentes, principalmente en tiempo seco y caluroso, es necesario hidratar convenientemente el mismo y esperar a que desaparezca el brillo (saturación de agua).

A continuación realizar una imprimación de GECOL Primer–TP diluida en proporción 1:3 en agua, para después aplicar el revestimiento.

  • DUREZA

Comprobar la dureza y estabilidad del soporte  ejerciendo presión mediante algún elemento punzante y comprobando si este penetra.

  • Si solamente ralla la superficie, el mortero se considera duro.
  • Si por el contrario, conseguimos penetrar con dicho objeto, podemos considerar que no está todo lo cohesionado que debería, en cuyo caso debemos tratar para aumentar su resistencia.
  • En caso de soportes pulverulentos, se recomienda aplicar una imprimación endurecedora GECOL Primer–TP diluida 1:3 en agua.
  • ADHERENCIA
  • Para la aplicación de morteros: se deben sondear las partes accesibles y comprobar si están huecas, sobre todo las zonas revestidas.
  • Si las zonas que están huecas son muy extensas, se debe eliminar el mortero en su totalidad.
  • Si son muy localizadas, hay que eliminarlas y sanearlas.
  • Ante la duda se debe eliminar y sanear todo el mortero hasta llegar al soporte base.

– Se debe comprobar la adherencia de las capas de regularización, ya que las tensiones provocadas en la aplicación del revoco final, pueden ocasionar desprendimientos del revestimiento.

  • Para la aplicación de pinturas: se efectuará el test de cuadrícula, consistente en cortar la pintura en cuadrados de 2 x 2 mm, en una superficie de 10 x 10 cm.

Si el 80 % de los cuadrados permanecen adheridos, la pintura se considera adherente, si no es así se debe eliminar por completo.

Cuando la pintura se aplica sobre soportes rugosos o para revestimientos sintéticos gruesos, se debe verificar la adherencia mediante una espátula. Si se desprende con facilidad, es necesario eliminarla totalmente.

  • LIMPIEZA

– Se debe eliminar toda sustancia extraña (barnices, grasas, ceras, etc.) con GECOL Desincrustante diluido en agua en proporción 1:5.

– También todas las capas peliculares inconsistentes inferiores a 3 mm, así como toda mezcla bituminosa, epoxídica o de poliuretano.

– Los yesos, restos de morteros o polvo, que deben quitar con una espátula o agua a presión.

En caso de que esto sea factible, se recomienda la utilización de la imprimación endurecedora GECOL Primer–TP diluido 1:3 en agua.

  • Realizar la limpieza con agua a presión a una distancia entre boquilla y pared de aproximadamente 10 a 30 cm.

La presión de la bomba debe situarse entre 40 y 80 bares.

– Para eliminar los decapantes químicos o restos de grasa, utilizar un detergente con agua caliente.

Es necesario un cuidadoso aclarado final con abundante agua, para evitar que queden restos de dicho detergente.

– Si tenemos que tratar la acumulación de microorganismos (mohos, algas, etc.), la limpieza se realizará mediante cepillado o raspado, o bien con agua a presión, teniendo que emplear un desinfectante sobre toda la superficie afectada.

– Una vez completada la limpieza y secado, esperar de 1 a 2 días para aplicar el nuevo revestimiento.

Productos recomendados

Aditivos

Puente de adherencia

Imprimación

Limpiador ácido

Advertencias: Los datos aportados en esta Solución Constructiva, han sido elaborados en base a los procesos habituales de puesta en obra. No obstante, recomendamos que para cualquier circunstancia particular consulte con nuestro Departamento Técnico info@gecol.com



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